Cuando compras local, apoyas a tus vecinos: evitas la gran huella de carbono de la producción a gran escala y envío internacional.
Reducir el consumo reduce la producción, el desperdicio y la contaminación. Invierte en experiencias, más que en cosas.
Todos podemos hacer la diferencia. Cambiar hábitos es cambiar el mundo. La comunicación, la cultura y educación son clave para el futuro.
Haciendo honor al gran trabajo dedicado a elaborar productos sustentables.
- Lourdes Mendoza -